Si las palabras tuviesen nudos, se cortarían hasta
deshilachar las farsas y los miedos que ellos conllevan. Si la libertad fuese
un pecado, los campos no brillarían, las sonrisas no vivirían y los llantos no
existirían.
Cada paso hacia la independencia personal es más que un inicio,
es el comienzo de un todo, es la magia de la vida escrita para volverse el aire
que respiras, es la necesidad de actuar frente a un nuevo y lujoso escenario,
es pararse frente a las cumbres y expresar que has cambiado.
Ser libre es más que quitarse las ataduras, es reconocer que
estuvieron allí y que una llave puede quitarlos.

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