No lo entiendo, esa esencia, esos ojos, ese sentimiento.
Todo se transmite aun cuando es tan desconocido y conocido a la vez. ¿Es
entonces un secreto? Un secreto extrañamente guardado dentro de ti y con una
razón que deseo descubrir.
Me gustaría amoldar la situación de la mejor forma! Crear
una ilusión donde todo se asemeje a la realidad que sentimos, ¿pero qué? Se
hace tan complicado. Quisiera que supieras todo!... Que entendieras la
profundidad de cada uno de las procesos estancados, de cada uno de los momentos
no vividos, que comprendieras que no va bien!... Que dijeras “No, me alejare”
De alguna forma extraña, mi mente necesitaba liberarte de ese pecado, ese dolor
que vendrá causando.
Pero entonces… que distorsión tan extraña, la mente
humana es tan estúpidamente irremediable, tan tontamente irónica que se ha
conectado por primera vez en mucho tiempo con esa alma viviente dentro de mi
corazón. Es tan sarcástica, mordaz y satírica! Evitando algo, luchando contra
ello! Y entonces… de un momento a otro se le ha unido? Qué está pasando allá
adentro?... “Has decidido dar a su potestad semejante delirio? A ese inocente…
¿Tú mi mente, has decidido darle ese poderío? Habéis enloquecido!...”
Un artificio peligroso! Eso ha de ser.. ¿Quién me ha
permitido siquiera pensar con el corazón? Con el núcleo de mi vida, con la
esperanza que nunca volvería… ¡Eso ya estaba cerrado! Lo había prometido… sin
importar qué… ¡Pero, llegó un intermediario! Te ha hecho aparecer aquí, delante
de mí y no he podido evitarlo… Has accedido al eje de mi mundo con una
facilidad insuperable y viéndote allí, sinceramente, desearía que por siempre fueras
parte de ese infinito aun sabiendo que sin solucionar nada antes, veremos a las
tinieblas venir, pero no aquellas que permiten sernos libres entre nosotros,
sino las que hunden durante esos segundos donde nada lleva a una solución.
Puedo decirte claramente cuanto siento, aunque me cueste,
no lo dudo, lo sé con certeza. Pero el no expresarlo simplemente se volvió un
castigo que me impuse, el enmudecer aunque duela, incluso, aunque tu no lo
quieras.
Observo tu nombre mil veces y descubro, miro cada día tu
ser único y confieso, proclamo mil veces la solución y me revelo. Que sea esto
parte de mi deseo para un futuro que aun sin evidencias, no conocemos.
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