El agua, no es pura, es densa, ahogante y
asfixiante.
Como un cisne,
revoloteando sus alas que han sido desperdigadas, adheridas ahora al agua y
esperando su despegar.
Oda a ti
maravillosa ave que sobrevive aún con adversidad, oda a ti que vives sufriendo
tus alas separar, buscando soluciones, cambiando la química del agua,
sufragando a vivir en los elementos que ya no deseas... Divirtiendo claramente
a los espectadores del zoológico al que ahora perteneces, mientras te resignas,
te asustas, esperas... pero aún con ánimos de intentar luchar. Oda a
ti, ave que te mantienes como prisionera de toda libertad.
Que la lluvia viva
y comience, que limpie tus alas con cada uno de sus deseos no cumplidos, que
sean ellos purificados, limpiados como tu tierna esencia, que se calcinen los
restos de tu dolor y nazca en ti una luz llena de gracia.
Escucha el aire,
mientras late tu pequeño corazón... cierra los ojos mientras sonríes y medita
si eres prisionero de tu mente o del verdadero valor.
Grandes lágrimas
caerán, eternos suspiros que cautivarán, se participe de tu propia historia,
aquella suave ensoñación de otoño en un invierno con eterno sentido del
sentimiento.
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