En los campos de tu mundo, todo es hermoso y alegre, hay flores que viven, hay sueños... todos creen.
En el mundo que yo vivo, la putrefacción es renuente, cadáveres, robo, asesinatos, todo perece.
Te has acercado, como insinuante, preguntando como inocente, viviendo sin malicia, creyendo en tu gente.
Has pensado siquiera las líneas extensas que separan nuestra suerte?
"Ser o no ser"
Somos seres diferentes
Apiadaos dios, si es que existes, lo dudo realmente...
Apiadaos tú, que vives extrañamente en mi mente,
que busca en mi cabeza, tontos delirios, tan incongruentes.
Es así pues, que me pregunto... pero no es más que sólo verte. Ahí parado tan gentil, te haría daño? Increible, delirante, no podría, al contrario, te protegería, como lo hago siempre, fuertemente.
"¡Palabras, palabras, palabras!" Realmente no importan... ya basta de dolientes... Ni Otelo, ni Hamlet, lidiaron contigo, ¡Qué suerte la de Shakespeare!

No hay comentarios:
Publicar un comentario